Un paquete para Björk

Acabo de contemplar el lado más cruel y oscuro de la música, la caída de la racionalidad y la cordura a manos de una voz que “logró” conquistar la lucidez de un joven, y que no sólo acabó con la vida de este sino que creó un monstruo deseoso de poner fin también a su persona amada.

Como utópico bloguero siempre procuro informarme de aquello de lo que pienso escribir, pero jamás pensé que alguna vez requeriría de tanto estómago en una labor documental.

Ricardo López estaba enamorado de Björk.  No en un sentido físico o de simple apetito carnal, sino (según su interminable confesión) como un vínculo físico y real, una conexión biológica a través de su música que le había cautivado hasta el punto de convertirse en su único motivo para vivir.  La palabra “locura” se queda corta para describir la enfermedad de un chaval de apenas 21 que decide, a falta de nadie que le acompañe en su vida, comprarse para su cumpleaños una cámara de vídeo y grabar los que habrían de ser sus últimos meses.  Con una frialdad escalofriante describe su relación con su diosa islandesa, al tiempo que deja al descubierto su miserable vida enclaustrado en un apartamento desordenado y oscuro.  En más de 20 horas de cinta, López abre su frustración a la cámara tras caer la cantante en los brazos de un hombre de color (el dj británico Goldie), y cómo en su xenofobia es incapaz de aceptar que la garganta de sus sueños no pertenezca a él mismo, su más apasionado seguidor.

Preso de la impotencia, decide acabar con la vida de Björk y desglosa progresivamente su plan para cometer el crimen.  Abandona su trabajo e invierte sus últimos ahorros en material químico con el que experimenta, ilustrado por novelas detectivescas, pasando por el ácido clorhídrico para decantarse finalmente por el sulfúrico tras comprobar sus efectos devastadores.  Utilizando sus dudosas dotes de artista crea un libro con doble fondo en el que oculta el fatal cargamento y lo envía por correo haciéndolo pasar por un paquete de Elektra Entertainment que supuestamente contiene una suculenta y detallada oferta audiovisual para la cantante.

Finalmente, Ricardo López se suicida con un tiro en la boca, rodeado de dibujos propios y fotografías de la islandesa, afeitado su pelo y pintada su cabeza, mientras suena de fondo su canción más apreciada…

La historia en sí es terrorífica, pero lo es más aún tras vivirla en segunda persona en el documental The Video Diary of Ricardo López, en el que uno es confesor y mudo testigo de la corrupción de una mente.  La experiencia de compartir con un fanático de una musa musical su irracionalidad es tan claustrofóbica que apenas sí deja espacio para las palabras.

Afortunadamente, gracias a la interceptación de Scotland Yard, el paquete no llegó a su destino y el deseo último del joven jamás llegó a cumplirse, pero al enterarse Björk de tal infierno se retiró de la vida pública en un exilio en Andalucía que finalizaría en su divorcio con Goldie.  Su incomparable voz podría seguir brillando, después de haber sido oscurecida por un frustrado asesinato grabado y explicado en unas cintas rebosadas de odio.

Anuncios

~ por Diego Donoso Calvo en 13 abril 2010.

2 comentarios to “Un paquete para Björk”

  1. Sería un puntazo si pones el link del documental para bajar

  2. Cómo tienta lo morboso, eh Julio? Enhorabuena por el post, Diego…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: