Telón sobre pluma y velas
Cuando se buscan imágenes para describir el arte en el siglo XIX, los dramas se agolpan en las retinas empujando con una fuerza solo lograda con la grandeza de un trágico final.
El hedonismo de siglos anteriores da paso en el romanticismo a una introspectiva cruel y salvaje, a una larga nube negra que llueve desamores, depresiones y muertes desdichadas. Las novelas, las poesías, las óperas crean personajes de una grandiosidad incomparable para luego borrarlas de la faz del escenario con una frialdad que conmueve a su espectador. Como si este juego con la agonía se contagiase por la pluma, algunos de los más ilustres compositores del romanticismo sufrieron en sus vidas el peso de la desgracia, para dejar este mundo con la tristeza de un legado eterno y un epílogo abono de futuras leyendas y elegías.
Así, en SiBemolMinúscula abrimos la puerta a un siglo inhóspito entre estas letras para descubrir silenciosos asesinos pacientes durante décadas, crueles monstruos habitando mentes geniales, desencantos con sociedades queridas e historias de amor que las circunstancias escribieron en guión inevitable.
Se inicia un recorrido por el adiós de románticos compositores, estrellas en una Europa convulsa, dueños de los oídos de mil generaciones, condenados a una despedida con el encanto de toda inverosímil pero real tragedia…
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Especial Telón sobre pluma y velas
3. Mussorgsky: vasta, solitaria Madre Rusia

